Después de unos días de pensarlo mucho y de estar sintiéndome como bicho raro, muy susceptible, quiero expresar algo sobre la Vulnerabilidad porque es así como he estado, Si¡ yo también me he sentido vulnerable pero también me he permitido sentirme así y muy en silencio, tratando de asimilar todo lo que está ocurriendo a nivel global y lo hago como un ejercicio para tratar de entender y sacar alguna comprensión que me ayude a dar claridad.
Nuestra forma de vivir la vida hoy por hoy ha cambiado y aún seguimos en muchas partes del mundo confinados en nuestras casas, para evitar el contagio, pues ese “virus tan controvertido” nos ha descolocado, haciéndonos sentir vulnerables, dándole la vuelta a todo, poniendo las cosas patas arriba.
Una realidad que se nos muestra a través de hechos, de datos científicos, de propuestas por las redes sociales, de teorías conspiranoicas controladas por grupos poderosos y que de alguna forma se convierten en grandes dosis de desestabilización, desorientación, miedo, incertidumbre, dudas, todo esto junto parece aprovecharse de nuestra vulnerabilidad y miedo para vendernos certidumbre.
Es realmente un verdadero conflicto para todos y cada uno de los seres humanos que habitamos la tierra y muy probablemente, lo que sucede es que detrás de todo esto se esconden nuestras mayores fortalezas, algo que no habíamos visto, quizás que aprendamos a confiar y a decir si, no a lo que cada uno anhela sino a lo que el universo nos está mostrando.
Para la gran mayoría de nosotros permitirnos ser vulnerables no es la actitud que nos caracteriza, siempre anhelamos ser perfectos, sabérnoslas todas, controlarlo todo y tener todas las garantías antes de saltar a la pista y con mucha frecuencia ni siquiera saltamos y nos quedamos viviendo la experiencia de los ¡perfectos¡ cobardes, quedándonos con un sabor amargo de no haberlo intentado porque nos rendimos antes de intentarlo. Porque somos fieles a los profundos mandatos sociales y familiares que nos condenan al miedo y la escasez porque colocar nuevas ideas sobre el tapete sin ninguna seguridad de que van a ser bien aceptadas, da miedo, porque la vida nunca nos va a dar certezas, y cada paso que demos implica múltiples riesgos., Así lo resume Brené Brown: “debemos caminar hacia el ruedo, cualquiera que sea ? una nueva relación, una reunión importante, un proceso creativo, o una difícil conversación familiar? con coraje y voluntad de comprometernos. En lugar de sentarnos en los márgenes lanzando juicios y consejos, debemos atrevernos a mostrarnos y dejarnos ver. Esto es vulnerabilidad, esto es atreverse”.
¿Pero por qué nos cuesta tanto ser vulnerables? Los mandatos de escasez que recibimos de nuestro contexto cuando nos reflejan que la vida tal como es, es ordinaria y muchas veces sin sentido y debemos compararla con la vida extraordinaria pero ilusoria de muchos personajes celebres en la actualidad, de lo que se nos muestra muchas veces en las redes sociales, de lo que significa ser exitoso y tener estatus y nosotros como humanitos normales nunca llegaremos a ser lo suficientemente buenos, hermosos, musculosos, delgados, sexys, y ricos como lo son esos iconos que nos venden a diario y que nos van marcando una ruta falsa que nos lleva a la desconexión, a sentirnos avergonzados de ser nosostros mismos porque nos comparamos y nos sentimos separados y mientras esto siga ocurriendo nunca podremos conocernos y nos alejaremos de reconocer nuestros propios talentos y dones dejandolos abandonados por el miedo que sentimos a exponernos.
Por eso necesitamos tomar consciencia de lo valiosos que somos, cada uno desde el lugar donde se encuentra, valiosos simplemente por el hecho de existir, esto es lo que se llama dignidad. Cuando tenemos dignidad, ya no somos vulnerables a la fórmula de la vergüenza, ya no somos adictos a que nos den palmaditas en la espalda para sentirnos aprobados y comprobar que todo esta perfecto. Una vez tenemos dignidad podemos cultivar la vulnerabilidad, celebrar la incertidumbre de una vida que no ofrece garantias, donde un dia podemos ganar y otro dia podemos perder, ser mas honestos y dejar de sentirnos victimas, dejar de estar dormidos y mostrarnos tal cual somos sin vergüenza y con amor por nosotros mismos, asumiendo riesgos emocionales con dignidad y valentia. Porque como dice la Dra Beré Brown todos queremos ser valientes, todos queremos atrevernos a lo grande.
Un abrazo
Consuelo






