A propósito del tema que copa toda nuestra atención , hablemos de las coronas y su función: las hay como ornamento de la cabeza que se han usado en todas las épocas de la tierra para distinguir la autoridad real, o como premios o distinción por tener algún merito, en odontología también se usan las coronas y son dispositivos cosméticos sobre los dientes para cubrir o tapar un diente dañado y mejorar el aspecto y ayudar a la mordida.
Y además ahora sabemos que la corona está en la biología de muchos seres vivos como un virus. ¿Es una corona en forma de virus o es un Virus en forma de Corona?
Bueno sea lo que sea, el caso es que esta corona tiene al planeta entero en tensión y revolución y a pesar de que se habla que la mayor parte de estas coronas no son peligrosas y se pueden tratar eficazmente, esta última emprendió un viaje y ha querido extenderse por todo el planeta coronando algunos seres que encontró disponibles para lucir su corona.
Y me pregunto qué función tiene esta situación de la corona a nivel mundial que se ha ido transmitiendo y se ha ido extendiendo coronando a la humanidad a través del miedo a ser elegido para ser coronado, causando malestar, parando actividades económicas, sociales y de todo tipo, obligando al encierro de niños y adultos “quédate en Casa” para evitar aumentar la cuenta de los que ya han fallecido al ser coronados.
Podríamos mirar un poco mas allá de todo esto y reconocer que todos los humanos vivimos corriendo, y no nos damos cuenta de nuestros contextos. A veces los problemas globales si no nos tocan directamente los dejamos pasar de largo sin ni siquiera preguntarnos qué significa eso que está ocurriendo y cómo me afecta a mí. Seguimos viviendo nuestra vida y ya está.
Hoy nuestro planeta tierra nos da la oportunidad de parar, reflexionar, asumir lo que estamos haciendo como especie, como humanidad que lo habita y, cambiar, cada uno desde su propia responsabilidad de ser un habitante del hermoso planeta azul, con conciencia de unidad, sabiendo que cada cosa que yo hago tiene consecuencias “buenas o malas” sobre los demás, porque todos vivimos en él y estamos conectados de alguna forma.
La vida la experimentamos al poder respirar el aire y si no lo hacemos morimos. Esta corona afecta nuestro sistema respiratorio, preguntémonos que es lo que estoy respirando en mi entorno que no me gusta.
Quizás que nos hemos convertido en autómatas, en casi robots todos pegados a la tecnología y nos hemos ido olvidando de mirarnos con amor, de abrazarnos, de compartir y comunicarnos de otra manera.
Sí lo sé, no podemos negar que la tecnología nos ha permitido estar en contacto con mas gente y mas rápidamente, pero es un contacto frio, sin calor humano. Y eso ha permitido de alguna manera que sigamos en la lucha de poder donde algunos quieren someter a otros.
Ahora el planeta Tierra grito: ¡¡Basta¡¡ y se nos pide permanecer en casa…Se nos trastornan las rutinas de trabajo, los planes, y además se extiende el tiempo de atender a la familia completa dentro del HOGAR. Todos en casa¡¡¡ al principio sin saber que hacer y guardando la esperanza de que todo se resuelva rápidamente para retomar de nuevo lo que sé hacer.
Pero este desafío es una oportunidad de despertarnos, bajemos la velocidad en esta carrera loca por la vida, para poder reencontrarnos como familia, con nuestras parejas, con nosotros mismos y disfrutar de nuestra propia compañía, cuidémonos unos con otros para disfrutar la vida, aprendamos a ser solidarios, tomemos nuestra responsabilidad personal, tal vez necesitamos cambiar patrones, hábitos inadecuados y elegir hábitos nuevos.
Y por ultimo demos gracias a esta Corona que esta haciendo su función, de ponernos a reflexionar y a mirar en otra dirección para que nos reinventémonos en todos los sentidos.
Un abrazo
Consuelo






