Y de pronto la vida cambió, la incertidumbre le dió vuelta todo. Estamos en cuarentena, en un estado de alerta que nos invita a reflexionar.
Este confinamiento global nos freno de golpe, fue llegando a cada pais y en unos pocos días todos, en el planeta compartimos una misma mirada, fuimos observando como las calles se fueron quedando vacías y las casas que antes permanecian solitarias durante el día se empezaron a llenar de gente y entonces, las dinámicas de todos comenzaron a cambiar y como es impactante lo que puede pasar, si te quedas en la calle, te puedes infectar y por consecuencia a tus seres queridos el bicho le puedes llevar.
Y queramos o no, si o si, la consigna llegó como eslogan mundial: “yo me quedo en casa”, hagamos caso¡¡, todos somos parte de una sociedad, solo así intentaremos mantenernos sanos y salvos porque las noticias alarman desde otro lugar y uno no quiere que le pueda pasar, que lo pueda pillar.
A los pocos días de estar guardaditos nuestra mente inquieta por el impacto para el que no estabamos preparados,empieza a hacer bocetos de cómo todo esto que sucede lo puedo sobrellevar, porque es tan fuerte que me puede afectar no solo mi salud sino tambien mi economía y si tengo personas a cargo, ni hablar como los voy a alimentar?, y mi trabajo?, mi rutina formal y entonces los pensamientos obsesivos e ideas vienen y van y ya no sé a cuál de todas mirar. Este proceso me lleva a otro lugar a pensar y a pensar, mientras mi mente quiere encontrar una respuesta mi biologia silenciosamente hace su trabajo y me ayuda, empieza a armar nuevas conexiones para poder actuar.
De todo esto que pienso no puedo negar que entre toda esa maraña, puedo detectar que hay unos pensamientos optimistas que dicen: no te preocupes, todo es temporal y será solo por unos pocos días. Pero, al pasar las horas y estar en casa,con todos los demás y además cada uno con su celular recibiendo los miles de mensajes que no paran de llegar, cada uno de los cuales nos hace reflexionar: algunos despertando nuestro miedo por que parece ser el final, otros más optimistas sobre lo que debemos tomar si pillamos eso que tanto debemos evitar, además chistes y bromas circulan dandonos un respiro para reir y con un tinte mas alegre poder hablar, tambien teorías políticas, económicas y las muy religiosas no pueden faltar y las conspiranoicas son las que de alguna manera mas se hacen notar.
Miles de videos empiezan a circular y cada uno de nosotros le da reenviar, y un like si nos gusta no puede faltar y entonces entramos en un juego de intercambio mundial de mensajes que van y circulan de un lado a otro sin descansar.
Es sin lugar a dudas un ejercicio de introspeccion de indagar en nuestro interior y de aprender a ser mas responsables y coherentes. algunos sentiremos de una manera, y otros de otra dependiendo de los recursos internos que hasta este momento hayamos podido desarrollar. Y eso marca la diferencia de relacionarnos con este proceso de aprendizaje global.
Y qué pasa en las casas, qué pasa en el hogar, que ocurre en nosotros cuando no vemos el final?,
– pretendemos que pronto se acabe todo y sigamos igual con nuestras rutinas y ya está, toditos contentos sin reflexionar
– Si tenemos familia lejos queremos hablar y saber como van, y que riesgo tendran.
– las parejas ahora juntas se agobian y empiezan a rozar y los conflictos se aumentan y a la policía hay que llamar.
– los niños se afectan por que a papá y a mamá no quieren ver pelear y además que se cansan,se aburren y ya no quieren jugar,ni la tele mirar, porque aman correr libres y en el parque quieren estar.
-que pasa que ahora ni la tablet, ni el movil los puede apaciguar?
-algunos padres lo intentan y hacen uso de sus mejores recursos para entretener a los niños y distraerlos durante ese tiempo en el hogar.
-las mascotas tambien estresadas estan, sus rutinas se alteran y ya no pueden pasear
-los días se alargan y exhaustos todos caerán por que el sueño tarde o temprano vendrá.
Pero llegan momentos de desesperación además de los chicos los grandes de casa también queremos gritar: ya no puedo más¡¡. El encierro me agobia, necesito aire para respirar.
En las redes sociales los consejos de expertos vienen y van, que haz esto o aquello que te va a ayudar y este caos se va a organizar, hay otros que te invitan al curso de……?? Donde te prometen que vas a encontrar las respuestas a todo y como manejar lo que sientes y etcétera y etcétera.
Y ya no sabemos a quien mirar y cual de tantos consejos practicar.
Y que decir del que sale por lo que hay que comprar o pagar? O aquel que nos trae lo que nosotros mismos no podemos ir a comprar, Con el riesgo tan grande que nos pueda infectar!. Y mirando al de al lado diciendo mentalmente no se me acerque mas, usamos tapabocas, guantes y mucho mas para que la amenaza no me vaya a tocar. O el vecino que sale sin acatar las medidas de seguridad y todos lo vamos a criticar.
La vida sin lugar a dudas ha cambiado y nos invita a accionar diferente, tenemos la oportunidad y la posibilidad de trascender y cambiar nuestra conciencia, todos necesitabamos que esto sucediera para tomarnos un tiempo de reflexion.
Y entonces, ahora todos en casa podemos hacer uso de nuestros mejores recursos, y nos vamos dando cuenta como surgen habilidades olvidadas, o también podemos dedicarnos a hacer aquello que dejamos en pausa por la falta de tiempo, limpiar nuestros armarios y bibliotecas, organizar las miles de fotos de los viajes realizados, tirar a la basura papeles olvidados, sacar ropa que ya no usamos, ensayar una nueva receta y sorprenderlos a todos. Actividades y proyectos que quizás hacen parte de lo que no nos hemos hecho cargo y lo hemos postergado hasta dejarlo totalmente archivado.
Pero que importante es ahora hacernos cargo, es una oportunidad de organizar el territorio, porque ya no hay excusas de que no tengo tiempo, eso, ahora hay de sobra, pues parece mas largo y además ocuparnos es bueno para no pensar tanto.
En fin todos en el planeta estamos parados y ese lugar donde estamos nos brinda la oportunidad de mirarnos diferente a nosotros mismos, de encontrarnos con nuestros miedos, habilidades, recursos y todo aquello que tenemos internamente y no sabíamos que estaba ahí, de compartir desde una mirada diferente, de asumir lo qué tengo, mis recursos internos y externos, las decisiones equivocadas o acertadas que he tomado y que hacen que esté donde estoy.
Porque cuando todo se calme y volvamos afuera no seremos los mismos, si aceptamos el reto que el planeta nos brinda. Ser mas humanos y solidarios porque somos hermanos y todos y cada uno es importante para funcionar como una familia global. Que el miedo y la incertidumbre no te frenen, solo sigue haciendo lo que tienes que hacer ahora con una conciencia mas clara.
Un abrazo virtual que no contagia
Consuelo






