En estos momentos de profundos cambios a nivel mundial y de incertidumbre que nos acompaña en el día a día, vemos frecuentemente en las redes sociales la palabra REINVENTARSE y escuchamos de algunas personas ese deseo profundo de hacerlo, cuando se dicen a sí mismas “Si no puedo cambiar el mundo, voy a crearme el mío propio para ayudarme a mí mismo y así ayudar a muchas otras personas.”
La Reinvencion tiene lugar cuando una persona se enfrenta a un cambio importante en su vida o en su entorno, negativo o positivo que suele ocurrir de forma inesperada.
Sobre todo cuando tenemos una fuerte presion “negativa” en nuestra vida y oscilamos en el dolor y la frustración hay algo dentro nuestro que nos empuja a localizar de nuevo el control y a tomarlo con responsabilidad lo que ayudará a sobreponerse ahora a unas malas circunstancias, pero hay otras personas que cuando se encuentran en momentos complicados de la vida dicen: “que sea lo que Dios quiera”, para estas personas es más difícil reinventarse porque han puesto el control de su vida fuera de sí mismos.
Reinventarse uno mismo es un proceso complejo para el que hay que ser muy valiente para conseguirlo, salir de la zona de confort donde estamos encerrados y aparentemente cómodos, pues hay una parte de las experiencias que acumulamos en nuestras vidas que son esenciales para la supervivencia, pero hay otras experiencias que son profundamente limitantes y que nos impiden la adaptación ante circunstancias inciertas o cambiantes y a las que llamamos conflictos porque creemos que no tenemos la capacidad para resolverlos y es cuando nos mantenemos en un bucle, sin encontrar la salida.
Y es precisamente este tipo de experiencias, las que tenemos que aprender a reconocer y comprender porque son las que nos van a ayudar a cambiar y a ser mas capaces si nos disponemos a asumirlas y a dar el paso recuperando ese potencial que habiamos dejado postergado, asi que los conflictos son nuestras oportunidades de ponernos en accion para desarrollar un potencial que no hemos asumido.
Porque esos recursos que necesitamos para hacer frente a los desafios que la vida nos presenta solo los encontraremos en nuestro interior.
Esa fuerza que permanece oculta e inexplorada, esta ahí esperando enmarcada en un conflicto estructural de base que tenemos desde que somos niños y que siempre nos va marcando la hoja de ruta, pero, cuando nos damos el permiso de explorarnos muy seguramente nos pondremos en contacto con ese espacio doloroso, lleno de sorpresas y potenciales casi mágicos que nos llevan a resolver problemas, tomar decisiones, afrontar obstáculos y aprender de los “errores”.
Es como una revelación que nos hace pensar que tenemos que transformarnos, crear una personalidad nueva, o tener nuevos intereses o a veces una profesión diferente. Y eso tambien implica cambiar los valores y creencias que fundamentan nuestras vidass.
Hay gente que se jubila y tiene que cambiar, otros se quedan sin trabajo, y eso les obliga a modificar sus gustos, aficiones e incluso sus relaciones. Es una forma de redescubrir facetas de nuestras vidas que teniamos olvidadas.
En las crisis también hay ejemplos de personas que descubren que pueden tener otra profesión y que han puesto toda su energía y su esperanza en conseguirlo. Y han tenido éxito. Produciendo cambios de conducta y comportamiento que se traducen en la creacion de un nuevo Yo. El hecho de vivir nos obliga constantemente a adaptarnos y a cambiar.
De alguna manera nuestra biología, con vida propia, nos va dando señales a las que hay que prestar atención son como una alerta, que nos indica: que ya es hora de reinventarse.
Y estas alertas vienen a veces en un paquete completo incluyendo estrés, ataques de pánico, baja energía, depresión, ganas de encerrarnos en casa, de no ver a nadie, apatia por todo, o por el contrario hiperactividad de no parar y de nunca tener la sensacion de descansar, sumado a la inseguridad, la desvalorización o baja autoestima y además alertas cargadas de energia negativa que atormentan durante el sueño en forma de pesadillas, y nos hacen sentir como si estuvieramos atrapados en una jaula, sin nada realizado y sin ganas de disfrutar la vida, entrando entonces en lo que se ha llamado una crisis existencial que no es otra cosa que ese momento de nuestra vida en el que sientes tanta frustracion y desconcierto por no haber cumplido con los ideales previstos.
Y a veces nos sentimos fracasados porque no hemos alcanzado el éxito que concibe la sociedad o porque tenemos todo lo que la sociedad dice que debemos tener pero sentimos un profundo vacio interior. Y una falta de motivación para dedicar tiempo a cuidarnos y terminar muchas veces medicados para tratar de sentirnos mejor y enmascarar el problema, porque no estamos entendiendo lo que hay detrás de lo que nos sucede.
Pero lo importante despues de tocar fondo es actuar y reinventarse. Replantearnos el sentido de la vida y de la existencia, y saber y reconocer que no podemos cambiar el mundo pero si podemos intentar cambiar el propio.
Qué podemos hacer entonces?
A la mayoría de personas, se nos va la vida desarrollando roles entre unas cosas y otras, y uno de los mayores problemas de la sociedad actual es el hecho de no tener tiempo. Al final, el tiempo es lo que decides hacer con él, así que, aprender a gestionarlo optimamente y organizar la vida desde la tranquilidad será una de las claves que nos ayudará a reinventarnos para poder ir avanzando en este proceso, además aprender cosas nuevas y ampliar nuestro conocimiento nos permitirá evolucionar.
Para reinventarnos es necesario conseguir que lo que nos apasiona sea nuestra profesión. Trabajar en lo que nos gusta , nos ayudará a ganar salud, y a ser más felices eso sí que es vivir la vida que merecemos.
Como somos seres sociales, y de eso no tenemos duda, es importante que en cualquier etapa de la vida, nos rodeemos de personas afines a nuestros objetivos y que nos acompañen, ampliando nuestros círculos para adaptarnos a cada etapa de la vida, sin olvidarnos del pasado, ellos tambien contribuiran a reinventarnos. Cuando decidimos reinventarnos y salir de la zona de confort podemos alcanzar nuestros verdaderos objetivos, para ello necesitamos confianza, respeto por nosotros mismos y constancia,de nada sirve, si nos volvemos a echar para atrás.
En estos momentos, la misión es seguir haciendo las cosas desde el corazón y no desde el miedo, ver la luz de las cosas, en lugar de la oscuridad y eso incluye asumir eso que tenemos postergado porque ahí está el potencial, siempre hay algo que hacer, y la vida es un camino con muchas variantes. Aunque también obstáculos que seran el combustible para seguir avanzando. Algunos cambios necesitarán de un proceso más lento para ir superando esos limites absurdos que nos hemos impuesto toda la vida y de esta manera reinventarnos las veces que sea necesario.
Hasta la próxima
Un abrazo
Consuelo






