Qué ocurre cuando todo aquello que pensábamos que estaba bajo control, deja de estarlo? Nuestra cosmovisión se nubla de forma inesperada, y nuestra visión de la vida necesita actualizarse porque ha caducado. Entonces, nos preguntamos: ¿qué hago yo aquí? o ¿cuál es el sentido de mi vida?.
Algo que hasta el momento parecíamos tener muy claro y de pronto sin darnos cuenta nos encontramos incómodos, con sentimientos intensos de un malestar que no terminamos de entender a pesar de la autoreflexión que en estos momentos suele ser mas constante tratando de buscar algún recurso que nos devuelva ese estado natural porque, los que solíamos utilizar hasta ahora, ya no funcionan mas.
Entonces como no tenemos recursos suficientes, llega la ansiedad y no podemos dormir y tenemos la pensadera tratando de buscar una solución que nos haga recuperar la paz interior y que nos ayude a ver un camino nuevo por donde avanzar, se trata de encontrar de nuevo, el sentido a nuestra vida.
La crisis existencial llega como una gran oportunidad de reinventarse y de plantear nuevos objetivos pero para ello tenemos que salir de la zona de confort y la forma de afrontarla es diferente en cada persona, ya que para superarla hay que empezar a recorrer un camino de descubrimiento personal y es entonces cuando muchos empezamos ese recorrido de busqueda y terminamos volándonos a un mundo místico, espiritual o religioso esperando señales o mensajes que nos digan por donde seguir y asi podemos pasar semanas, a algunos les tomará meses y a otros unos cuantos años,quedando atrapados sin darnos cuenta que necesitamos cambiar la visión del mundo para volver a conectar con nosotros mismos y reestructurar nuestra manera de pensar.
De pronto estamos motivados e ilusionados por haber encontrado la mejor solución y así nos vamos involucrando con una nueva corriente de desarrollo personal, una nueva técnica, una nueva creencia que nos va dando sentido y nos ayuda a sentirnos un poco mejor, pero pronto nos damos cuenta que no es suficiente porque seguimos siendo tan vulnerables e inestables emocionalmente, con un poco mas de conciencia pero seguimos haciendo las mismas cosas que nos dejan estancados y sin posibilidad de avanzar de forma concreta, en nuestros propios proyectos y objetivos.
Es como que emprendemos un largo viaje por donde vamos atravezando diferentes etapas, con diferentes perspectivas de ver la vida y donde vamos enfrentando conflictos que nos van generando cambios de conducta y comportamiento los cuales nos muestran ese potencial que hemos postergado en la vida y su función es ayudarnos a movernos para darle curso y desarrollarlo.
Esto es lo que en Biocomportamiento se dice: “todo conflicto tiene la función de movernos hacia un nuevo desarrollo, y por tanto, una oportunidad para reinventarnos”.
Porque cada pensamiento, emoción y comportamiento son fruto de los programas biológicos que constantemente se van ajustando en nuestras vidas como resultado del contexto en el que nos movemos y de nuestros conflictos estructurales, que no son otra cosa que aquellas experiencias dolorosas que nos marcan desde niños en la forma de ver el mundo, son esas heridas que pareciera que nunca sanan, ellas van determinando la forma de relacionarnos y generar los vínculos: y nos dan la capacidad de desarrollar todo nuestro potencial hacia el mundo.
Aquí un terapeuta puede servirnos de guía y hacer un acompañamiento para que descubramos un camino nuevo por donde avanzar, pero no nos pueden ofrecer las respuestas a lo que estamos experimentando pues esto tiene que ver con las prioridades de cada uno.
Cuando entramos en Crisis existencial podemos: aprender a reconocer, asumir y aceptar la incapacidad que tenemos de gestionarnos en nuestros roles a nivel laboral o de relaciones interpersonales. Y si es necesario, con la ayuda del terapeuta animarnos a gestionar los conflictos de nuestra vida, eso que tanto nos duele, ese dolor que hasta ahora nos generó un atasco y nos frenó en la vida y convertirlo ahora en objetivos concretos y reales y así ir descubriendo las grandes habilidades que están escondidas detrás de ellos, las cuales nos permitirán desarrollar nuevos proyectos y re-inventarnos.
Hasta la próxima
Un abrazo
Consuelo






